Fotografiar un eclipse solar no exige una cámara extrema, pero sí una herramienta fiable y predecible. Durante el eclipse, la luz cambia con rapidez, el contraste es extremo y los automatismos suelen fallar. Por eso, más allá de marcas o modelos concretos, lo importante es entender qué tipo de cámara responde mejor cuando el fotógrafo toma el control.
Tanto las cámaras mirrorless como las réflex son perfectamente válidas para este tipo de fotografía. La diferencia entre ambas no es tanto de calidad como de forma de trabajar, y eso influye en cómo se vive el proceso durante el eclipse.
Cámaras mirrorless para fotografiar un eclipse solar
Las cámaras mirrorless se han convertido en una opción muy atractiva para la fotografía de eclipses, especialmente para quienes valoran la precisión y la ayuda visual durante la toma. Una de sus grandes ventajas es la posibilidad de ver en tiempo real cómo afectan los ajustes de exposición a la imagen, algo muy útil cuando se trabaja con filtros solares y la luz cambia rápidamente.
Otra ventaja importante es la facilidad para enfocar manualmente. Funciones como la lupa de enfoque o el focus peaking permiten ajustar el foco con mucha precisión antes de que empiece el eclipse y no volver a tocarlo. Además, su tamaño más compacto puede resultar cómodo en sesiones largas o si se transporta el equipo a un lugar específico para la observación.
Para empezar, estos modelos mirrorless te ofrecerán una experiencia inolvidable:

Sony Alpha 6400 cámara mirrorless (APS-C) con objetivo 16-50mm f/3.5-5.6, 24.2MP, grabación en 4K, enfoque automático 0.02s y pantalla inclinable, ideal para creadores de contenido y vlogs
Cámaras réflex para fotografiar un eclipse solar
Si eres un romántico de la fotografía tradicional, las cámaras réflex siguen siendo una herramienta extremadamente fiable para la fotografía de eclipses. Su visor óptico tradicional permite trabajar sin depender de pantallas, algo que muchos fotógrafos agradecen en exteriores y con luz intensa. Además, suelen ofrecer una autonomía de batería muy superior, lo que reduce la preocupación por quedarse sin energía en un momento crítico.
Las réflex también destacan por su comportamiento predecible en modo manual y por la amplia compatibilidad con objetivos y accesorios. Para fotógrafos que ya están acostumbrados a este sistema, una buena réflex bien configurada es más que suficiente para capturar un eclipse con seguridad y calidad.
Para empezar, estos modelos mirrorless te ofrecerán una experiencia inolvidable:
Qué características importan de verdad, independientemente del sistema
Más allá de si la cámara es mirrorless o réflex, hay aspectos que son imprescindibles. El primero es la posibilidad de trabajar en modo manual real, controlando velocidad, apertura e ISO sin restricciones. Durante un eclipse, confiar en automatismos suele conducir a exposiciones incorrectas. El formato RAW es otro elemento clave. Permite ajustar la imagen después con mayor margen y corregir pequeños errores de exposición o color. En un evento que no se puede repetir, esta flexibilidad es una gran ventaja. El enfoque manual preciso y la compatibilidad con sistemas de disparo remoto también son fundamentales. El autofocus suele fallar apuntando al Sol, y cualquier vibración durante la toma puede arruinar la imagen.













